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jueves, 14 de febrero de 2019


Educación Humanista
Alejandro Mario Fonseca
Esteban Moctezuma Barragán, Secretario de Educación de
AMLO dio a conocer ayer (13/02/19) el Nuevo Modelo
Educativo y aprovechó para conmemorar los 60 años desde
la creación de la Comisión Nacional de Libros de Texto
Gratuitos (Conaliteg).
Con esta nueva reforma, Moctezuma planteó que el nuevo
modelo se reflejará en libros de texto, particularmente en la
materia de historia, y aunque los cambios aún no están
definidos, “ya hizo la compra de papel para los que se
imprimirán en agosto próximo”.
El presidente AMLO detalló que los contenidos se definirán
por especialistas y pedagogos con rigor, aunque expresó
que, en su opinión, “como ciudadano”, se debe trabajar con
énfasis en matemáticas, pero también en ética, civismo e
historia. ¡Bien dicho!
Luego bromeó con que no se metería a la enseñanza de
valores culturales, morales y espirituales, sólo para asentar
que la educación formal e informal debe enfocarse a que
“sólo siendo buenos, podemos ser felices”.
La conmemoración de la creación de la Conaliteg, incluyó
amplias referencias a la política del expresidente Adolfo
López Mateos que el 12 de febrero de 1959 creó la

institución que ha sido base de los contenidos en la
educación básica.

Don Jaime Torres Bodet

El antecedente político está en el año 1943 cuando Don
Jaime Torres Bodet fue nombrado Secretario de
Educación por el presidente Manuel Ávila Camacho.
Inmediatamente reorganizó y dio nuevo impulso a la
Campaña de Alfabetización para enseñar a leer y a escribir a
los adultos analfabetos que en ese entonces eran el 47.8 %
de la población mayor de seis años.
Creó el Instituto de Capacitación del Magisterio en el que
se preparaba a los profesores de primaria no titulados;
organizó la Comisión Revisora de Planes y Programas, inició
la Biblioteca Enciclopédica Popular que publicó más de cien
títulos y dirigió el valioso compendio México y la cultura
(1946).
Fundó el Comité de Administración del Programa Federal de
Construcciones Escolares (CAPFCE) y construyó numerosas
escuelas, señaladamente, la Escuela Normal para Maestros,
la Escuela Normal Superior y el Conservatorio Nacional en la
Ciudad de México.
También modificó el texto del artículo Tercero
constitucional que suprimió la educación socialista
establecida durante el gobierno de Cárdenas y que fue

aprobado y publicado en 1946. Dio, en fin, coherencia
doctrinaria a la educación mexicana.

Libros, escuelas, museos…

De 1958 a 1964, durante la presidencia de Adolfo López
Mateos, ocupó por segunda vez el cargo de Secretario de
Educación, periodo en que inició un Plan de Once Años para
la Extensión y el Mejoramiento de la Enseñanza Primaria.
Para atender por completo la demanda real de educación
primaria, en el cual trabajó estrechamente con la
distinguida economista Ifigenia Martínez que se propuso
crear 51 mil nuevas plazas de profesor y construir 29,265
aulas.​
Fundó la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos y
entregó los primeros libros gratuitos en 1960 con las
palabras «Estos son un regalo del pueblo de México para el
pueblo de México».​
Promovió la construcción del Museo Nacional de
Antropología, del Museo de Arte Moderno y la organización
y adaptación de los de Arte Virreinal y de Pintura Colonial.
También dio auge al programa nacional de construcción de
escuelas.
Impulsó la construcción de la unidad profesional de
Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional, inaugurada en
1964, hoy conocida como unidad profesional Adolfo López

Mateos. En homenaje póstumo, el auditorio de dicho
plantel lleva su nombre.
Pero Don Jaime era esencialmente un hombre de letras, un
poeta y por aquello de que para muestra sólo hace falta un
botón, le comparto una de sus poesías más representativas:

Mediodía

Tener, al mediodía, abiertas las ventanas
del patio iluminado que mira al comedor.
Oler un olor tibio de sol y de manzanas.
Decir cosas sencillas: las que inspira el amor...

Beber un agua pura, y en el vaso profundo
ver coincidir los ángulos de la estancia cordial.
Palpar, en un durazno, la redondez del mundo.
Saber que todo cambia y que todo es igual.

Sentirse, al fin maduro, para ver en las cosas
nada más que las cosas: el pan, el sol, la miel...
Ser nada más el hombre que deshoja unas rosas,
y graba, con la uña, un nombre en el mantel...

Sencillez, claridad, humanismo…

Las novelas y relatos de Torres Bodet —siete volúmenes
publicados entre 1927 y 1941— pertenecen a la época de

interés por las nuevas direcciones de la prosa narrativa
francesa y española.
Desde la perspectiva actual, son obras sobre todo
representativas de la búsqueda de una nueva sensibilidad y
un nuevo estilo novelesco que se realizaba por aquellos
años.
Junto con otros intelectuales formó el grupo Los
Contemporáneos. En sus ensayos y estudios de crítica
literaria unía Torres Bodet un conocimiento pleno y siempre
renovado de letras antiguas y modernas a un espíritu alerta
y a un estilo dúctil y de transparente riqueza.
Para mi gusto el hecho de que el gobierno de Andrés
Manuel López Obrador esté recuperando las políticas
humanistas de personajes como Don Jaime Torres Bodet,
refleja un claro y diáfano sentido humanista del quehacer
político.
La política no tiene por qué estar divorciada de las letras, de
las virtudes humanas y de la verdad; en suma, del
humanismo. La Cuarta Transformación de AMLO va “viento
en popa”.
Su inspiración y búsqueda de apoyo en la herencia de
grandes hombres como Torres Bodet, Pellicer, Villaurrutia y
demás, presagia buena suerte, dicha y prosperidad.
Sin embargo, no hay que confiarnos, los ciudadanos
comunes y corrientes debemos cumplir cabalmente con

nuestras tareas. Debemos apoyar con todo a nuestro
Presidente.

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