El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo puso fin al programa federal que permitía la regularización de vehículos usados importados irregularmente desde Estados Unidos y Canadá, medida que estuvo vigente desde 2022 y que había sido severamente cuestionada por la industria automotriz por fomentar la competencia desleal y el contrabando.
Mediante un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la Presidencia de la República abrogó el acuerdo que instruía diversas acciones para la importación definitiva de vehículos usados, así como la reforma que incentivaba la regularización de unidades de procedencia extranjera. Con ello, quedó sin efecto la ampliación del programa que, apenas en noviembre pasado, había extendido su vigencia hasta diciembre de 2026.
Fin a un programa heredado del sexenio anterior
La medida marca el cierre definitivo de un esquema implementado durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, el cual, según la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), generó distorsiones en el mercado, corrupción y facilitó el ingreso de vehículos en malas condiciones mecánicas.
De acuerdo con cifras oficiales citadas en el propio decreto, hasta el 25 de noviembre de 2025 fueron regularizados 2 millones 987 mil 839 vehículos, lo que —según el documento— permitió otorgar certeza jurídica a los propietarios y contribuir a la seguridad pública al integrar dichas unidades al Registro Público Vehicular (Repuve).
No obstante, el sector automotriz ha señalado que el programa incentivó la entrada masiva de vehículos “chatarra”, los cuales, mediante el pago de 2 mil 500 pesos, obtenían una constancia de regularización que permitía su emplacamiento y comercialización en 16 entidades federativas, provocando una sobreoferta en el mercado formal.
Estados donde operó el programa
El esquema estuvo vigente en Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Coahuila, Durango, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tlaxcala y Zacatecas.
Regreso a las reglas del T-MEC
Con la cancelación del programa, la importación de vehículos usados quedará sujeta exclusivamente a las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el cual establece límites de antigüedad, condiciones físico-mecánicas y criterios técnicos para que las unidades puedan circular legalmente en territorio mexicano.
Industria automotriz celebra la decisión
La AMDA celebró la derogación del decreto y afirmó que esta decisión dará certidumbre al mercado interno. Guillermo Rosales, presidente del organismo, señaló que con esta medida se elimina la regularización de lo ilegal y se garantiza un ingreso ordenado de vehículos usados, bajo reglas claras y equitativas.
“La importación de autos usados deberá realizarse conforme a la normatividad vigente y bajo el marco del T-MEC, lo que permitirá proteger al consumidor, al medio ambiente y a la industria formal”, afirmó Rosales.
Impacto en el mercado
Durante 2025, la venta de vehículos ligeros registró una leve contracción, aunque en cifras acumuladas de enero a noviembre se mantuvo un crecimiento marginal del 1 por ciento. Se estima que el año cierre con ventas cercanas a 1.6 millones de unidades, en un entorno que ahora buscará mayor estabilidad tras la eliminación del programa.
Con esta decisión, el gobierno federal busca ordenar el mercado automotriz, combatir el contrabando y fortalecer la industria nacional, uno de los sectores estratégicos de la economía mexicana.
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