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jueves, 27 de septiembre de 2018


Con el fin de establecer en el marco jurídico la incorporación del tipo penal de violencia política en razón de género como un delito, la senadora panista Nadia Navarro Acevedo propuso una iniciativa para reformar y adicionar el artículo 413 Bis del Código Penal Federal.
Al presentar su propuesta ante el Pleno de la Cámara Alta, destacó que es importante advertir que el Código Penal Federal no tipifica el delito de violencia política contra las mujeres en razón de su género, y sólo el Estado de México, Guanajuato, Veracruz y Oaxaca lo han incluido en sus códigos penales.
“Para hacer realidad el ejercicio de los derechos político-electorales de las mujeres en condiciones de paz, seguridad, dignidad, libres de cualquier forma de discriminación y violencia, es necesario avanzar hacia el reconocimiento del tipo penal de violencia política en razón de género, y contribuir a una democracia paritaria que garantice la vida y seguridad de las mujeres”, señaló la legisladora.
Navarro Acevedo recordó que en 2014 y 2015 se aprobaron diversas reformas para incorporar la obligación de los partidos políticos para destinar anualmente el 3 por ciento del financiamiento público ordinario para la capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político de las mujeres, así como la garantía de la paridad de género para el acceso a todos los cargos de elección popular: 50 por ciento mujeres y 50 por ciento hombres.
De igual forma,  agregó,  se detonaron acciones afirmativas para cumplir el principio de paridad de género en condiciones de igualdad de las personas indígenas.
Por su parte, la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) en su informe sobre la atención a los casos de violencia reportó que en el periodo de 2016 al trimestre de 2018 se iniciaron 95 carpetas de investigación, de las cuales 87 fueron en el tema de género, indicó.
“La Fepade refiere enfáticamente que las carpetas de investigación que fueron iniciadas, y que representan el 87 por ciento de este porcentaje, fueron iniciadas por conductas que pudieron haber sido consideradas como violencia política de género, ello debido a la falta de tipificación de este delito”, añadió.
Asimismo, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación informó que durante el proceso electoral 2017-2018 recibió 56 asuntos internos vinculados a la violencia política contra las mujeres, explicó.
De igual forma, comentó que en julio de este año nuestro país recibió del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer las observaciones finales sobre el noveno informe periódico de México, el cual observó el aumento de los actos de violencia política contra las mujeres; la falta de un marco normativo armonizado que tipifique como delito la violencia política; y los bajos niveles de enjuiciamiento de los autores de esos actos, que pueden disuadir a las mujeres de presentarse a las elecciones en todos los planos, especialmente en el ámbito municipal.
Por ello, insistió en la necesidad de que se incorpore del tipo penal de violencia política en razón de género como un delito, modificando el artículo 413 Bis del Código Penal Federal para quedar de la siguiente forma:
“Artículo 413 Bis. - A quién realice por sí o a través de terceros cualquier acción u omisión que cause muerte, daño y/o sufrimiento físico o psicológico, menoscabo al patrimonio o de otra índole a una persona y/o su familia, que tenga la intención de participar activamente o participe en la vida política del país u obtenga el nombramiento de algún cargo de elección popular, representación proporcional, administrativo y/o judicial, restringiendo o anulando sus derechos político electorales y/u obligándola a tomar decisiones de la misma índole dentro del ejercicio de sus funciones en contra de su voluntad, se le impondrá prisión de tres a seis años y multa de 10 a 200 Unidades de Medida de Actualización”.
La iniciativa fue turnada a las comisiones unidas de Justicia y Estudios Legislativos, para su análisis y dictaminación correspondiente.

jueves, 20 de septiembre de 2018


El gobierno del estado que encabeza, Antonio Gali Fayad, debe de actuar con prudencia, y sin adelantos en una entrega recepción donde existe un procedimiento para invalidar  la elección a gobernador, comentó José Juan Espinosa Torres,  diputado local y presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado.

Luego de la resolución emitida por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, donde se solicitó se realice el conteo de los votos de la elección a gobernador del paso 1 de julio, indicó que se debe esperar hasta que se agoten todos los recursos de impugnación que se hayan presentado hasta dar por concluido este proceso.

"Exhorto al gobierno del estado a qué actúe en consecuencia sobre el fallo que resolvió la sala superior del Tribunal Electoral. Se debe
esperar a que se agote la impugnación que están en curso", sostuvo Espinosa Torres.

Sostuvó que la constancia de mayoría que fue entregada a Martha Erika Alonso, es invalida en tanto no se resuelva de fondo el acto reclamado, por consecuencia no se puede otorgar ningún recurso por parte del gobierno del estado.

Finalmente adelantó que desde el Congreso del Estado, se investigará el actuar de los órganos electorales mediante la creación de una comisión especial.

lunes, 10 de septiembre de 2018



Alejandro Mario Fonseca
Yo vivía en Tlatelolco, era un joven que recién había cumplido los 16 años, estudiaba en la Preparatoria No 9 de la Universidad Nacional Autónoma de México. En mi memoria quedó gravado ese año como el más intenso de mi vida.
Fue un año terrible pero también lleno de aprendizaje. Muchos jóvenes y viejos conocimos el miedo (incluso el terror), pero también el valor; el descuido (o la insensatez), pero también la prudencia.
Y así podría seguir hablando de las virtudes humanas y de sus contrapartes. Y es que la virtud es lo que nos define, es nuestra forma de ser y de actuar humanamente: es nuestra capacidad de actuar bien.
Pero las virtudes son complejas, son una especie de cima, de cumbre entre dos precipicios o abismos, entre dos lacras o vicios. El ejemplo más claro es el de la valentía que se halla entre la cobardía y la temeridad.
¿Fuimos temerarios los jóvenes que nos involucramos en el Movimiento Estudiantil de aquellos años? ¿Acaso fuimos insensatos o para decirlo suavemente descuidados por habernos arriesgado a perder la vida inútilmente?
El día de hoy, medio siglo después del acontecimiento, vale la pena hacer una reflexión sobre su importancia histórica. Porque el sacrificio sí valió la pena.  Pero quiero empezar esta colaboración de una manera menos dramática, menos melancólica e imprimirle una dosis de belleza, de estética. Así, que permítame usted amable lector citar a Octavio Paz.
La vergüenza es ira vuelta contra uno mismo
El poema se conoce como La limpidez, pero originalmente el poeta lo publicó con el título de Intermitencias del oeste (3) (México: Olimpiada de 1968):
                   La limpidez
                        (quizá valga la pena
                escribirlo sobre la limpieza
                de esta hoja)
                        no es límpida:
                es una rabia
                        (amarilla y negra
                acumulación de bilis en español)
                extendida sobre la página.
                ¿Por qué?
                        La vergüenza es ira
                vuelta contra uno mismo:
                                                       si
                una nación entera se avergüenza
                es león que se agazapa
                para saltar.
                        (Los empleados
                municipales lavan la sangre
                en la Plaza de los Sacrificios).
                Mira ahora,
                        manchada
                antes de haber dicho algo
                que valga la pena,
                        la limpidez.
2018: medio siglo después
Nos encontramos exactamente a 3 semanas del 50 aniversario de la Matanza del 2 Octubre en Tlatelolco. Una fecha que a todos los que la vivimos nos marcó para toda la vida. Y es por eso que resulta muy importante que las nuevas generaciones conozcan lo que realmente pasó.
Y por fortuna existe mucha literatura sobre el acontecimiento. Por ejemplo es imperdonable no leer La Noche de Tlatelolco de Elena Poniatowska, texto sobre el que existen muchas ediciones, Amazon acaba de sacar a la venta una edición especial de aniversario.
También existen varias películas, obras de teatro y hasta poemas como el de Octavio Paz que acabo de reproducir. Pero lo paradójico es que el fenómeno del 68 mexicano sigue sin conocerse cabalmente del todo. También por fortuna están apareciendo nuevas investigaciones.
Una de ellas, que ya está a la venta es El 68. Los estudiantes, el presidente y la CIA; Ediciones Proceso, 2018. Su autor es el investigador del Colegio de México, Sergio Aguayo. Se trata de la conclusión de una trilogía que inició con Los archivos de la violencia editada por Grijalbo en 1998; y De Tlatelolco a Ayotzinapa, de Editorial Ink en 2015.
Aguayo lleva nada menos que 25 años estudiando el fenómeno y en los dos últimos años encontró documentos que le permiten compartirnos lo que realmente sucedió: el presidente Díaz Ordaz había sido reclutado como agente de la CIA (esa máquina de terror norteamericana), agencia que alimentaba la visión paranoica de la historia que tenía el presidente.
En aquel entonces, nos cuenta Aguayo, México carecía de servicios de inteligencia y dependía de lo que hacía la CIA, cuyo encargado era Winston Scott. Ambos, Díaz Ordaz y Scott eran los jefes de una ultraderecha que alucinó absurdamente el Movimiento Estudiantil como una conspiración comunista internacional.
La geopolítica nos condiciona
El día de hoy a muchos de los que participamos en aquel acontecimiento nos parece absurdo, pero esa fue la “razón”, la  justificación, en suma la legitimación para la matanza del 2 de octubre: erradicar la “amenaza comunista”.
Y Sergio Aguayo remata: El problema era que Winston Scott era un anticomunista y tan reaccionario como Gustavo Díaz Ordaz. Una de las grandes lecciones del 68 es: un país soberano de debe depender para su inteligencia de otros países, menos de una potencia.
Lo que los estudiantes del 68 enarbolábamos era un humilde pliego petitorio de 6 o 7 puntos que hasta ahora se están cumpliendo y de manera sorprendentemente pacífica.
Por fin, la llegada de AMLO a la presidencia de la república será la respuesta humanista para aquellas demandas: más democracia, más rendición de cuentas y menos violencia.
Sin embargo la geopolítica nos sigue condicionado, como dice Aguayo, a final de cuentas la herencia del 68 es negativa, tenemos que incorporar lo externo a nuestro análisis, entender que estamos muy sujetos  a lo que pasa en el exterior porque somos vecinos de una superpotencia.
Y por si fuera poco, estimado lector, a todo esto hay que agregar los límites internos de una riqueza extremadamente mal distribuida y vinculada a grupos criminales.




121-C “SOSPECHOSISMO”

O. RODRÍGUEZ FIGUEROA.
QUIEN CANTA… SU MAL ESPANTA.
En estos días enfiestados de las Cholulas, en que los cinco sentidos se emplean en disfrutarlos, olvidando un poco los gasolinazos, fraudes electorales, personajes falsos de la política, inflación, casetazos, etc. recuerda aquello de que al pueblo, “Pan y circo”. Hay que reconocer que la feria estuvo tranquila y ordenada, por lo menos en san Pedro Cholula que es al que se reconoce la antigüedad de dichas celebraciones, donde llegaban las peregrinaciones y pernoctaban en el portal de peregrinos, por cierto el más largo de América y donde en su explanada se efectúa, hasta la fecha, el milenario trueque prehispánico, que se resiste a terminar, pese a la moneda actual  y a la tecnología para su uso. Por desgracia, las personas que acuden al trueque, por lo regular ofrecen pura ropa usada; y no es que se menosprecie la intención de apoyar, porque, dada la situación, es de gran ayuda, pero se debería variar un poco esa contraoferta.
A CADA QUIEN, SU GUSTO LO ENGORDE.
Debería existir un centro permanente para que no solo en la fiesta se realizara esta actividad, pues hay producción la mayoría del año y en el mercado tienen a estas personas en los pasillos; claro que el espacio no alcanza, pero en la creación de plazas, mercados y tianguis, se olvidan de estas humildes personas que a pesar de todo, al terminar el día intercambian mercancías que no venden y tienen vigente al trueque en su mínima escala, pero lo conservan vivo. Es raro que haya espacio para los verdaderos productores. Es justo y necesario tomar en cuenta a estos hermanos que sin protestar, se avienen a lo que les deja el gran comercio y se conforman en su humildad, con la posibilidad de ganarse el pan de cada día para ellas y sus familias, ojalá las autoridades de la cuarta transformación, las tome en cuenta. Se sacarían un 10.                  

“Recuperar la naturaleza del Congreso local con una participación equitativa es la primera tarea que, como presidente de la Mesa Directiva de la LX Legislatura, realizaré”,  aseguró el diputado local electo, José Juan Espinosa Torres.

Tras ser nombrado presidente de la Mesa Directiva, indicó que el trabajo que realizará se enfocará en ser una legislatura de pesos y contrapesos de manera responsable.

En cuanto a la salida de los diputados electos de la coalición Por Puebla al Frente, consideró como "berrinche" el actuar de los integrantes de esta bancada, refiriendo que deben respetar la decisión de los poblanos que eligieron un cambio el pasado 1 de julio.

"Vamos a trabajar por un Congreso autónomo de pesos y contrapesos sin permitir nunca más un Congreso local sumiso; por eso, trabajaré en pro de quienes me dieron su voto de confianza" expresó.