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lunes, 12 de octubre de 2020



12 de octubre. Las civilizaciones originarias de América y su  encuentro con otras culturas


Por Georgina Tochimani Tochimani


Ya lo dice el maestro Francisco González Hermosillo “el rasgo histórico y

sustancial que ha caracterizado la presencia de diversos pueblos indígenas

originarios asentados en grandes y vastos territorios como es el caso del valle del

alto Atoyac mejor conocido como Puebla-Tlaxcala, que desde tiempos

inmemoriales grandes ciudades prehispánicas preservaron su grandeza cultural

durante largos periodos hasta la reciente llegada de grupos de españoles y otras

castas. Grandes sociedades indígenas desde sus distintas vertientes culturales

pasaron a lo largo de un siglo a formar un nuevo mosaico de manifestaciones y

prácticas cotidianas de nuevas sociedades conformadas por la organización de

nuevas estructuras humanas, lo que los cronistas llamaron historia de la Colonia”,

o mejor dicho: de las nuevas colonias, definición que reemplazo el uso de

sociedades indígenas anteriores. En su análisis sobre los estudios en torno a las

sociedades indígenas del centro de lo que hoy es México, González Hermosillo

junto a otros investigadores y maestros, manifiestan la importancia de resaltar el

origen y la riqueza cultural de las grandes civilizaciones que conforman los

territorios americanos, y el impacto que vivieron y tuvieron que adoptar ante la

noticia del desembarco de viajeros y personas en busca del descubrimiento de

nuevos territorios, al que denominaron “el Nuevo Mundo”, es una muestra y

resultado de luchas y conquistas que se han dado a lo largo de la historia mucho

antes de nuestra era.


El proceso de mestizaje y de migraciones de los pueblos de América y de

territorios aledaños, es continuo hasta hoy en día. La historia sigue marcando y

registrando migraciones, conquistas y luchas por el territorio ancestral no

reconocido. En años anteriores el 12 de octubre fue acompañado por una frase

“NADA QUE CELEBRAR”, por lo que los días conmemorativos deben educarnos a

chicos y grandes y llevarnos a reflexionar sobre las luchas actuales, sobre el

respeto a la historia ancestral de los lugares de origen que aun acompañan a los

pueblos indígenas y a las nuevas sociedades que se han unido para preservar y

cuidar el patrimonio cultural y natural.



La disgregación de las sociedades antiguas y las grandes civilizaciones antes de

la llegada de la expedición de Cristóbal Colon y de Hernán Cortes, era inevitable,

los pueblos originarios siempre han tenido luchas y conflictos sociales, políticos,

religiosos y comerciales o económicos, la preservación de un pueblo se deriva de

su permanencia y apropiación de un poder, a través del cual, intenta controlar un

territorio. Pero también es cierto que los grandes pueblos que sucumbieron ante el

encuentro de una nueva civilización heredaron una inmensa riqueza ancestral en

las ciencias, educación, tradiciones y costumbres, justicia y valores humanos;

idiomas y formas de vida que marcan un modelo de vida y entendimiento con el

territorio que se habita y se cuida. Todos los días, en nuestro quehacer diario

busquemos identificarnos con nuestro mestizaje y cuidemos nuestro legado 

ancestral.

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